Imaginate salir a la calle y toparte con una multitud loca que usa paraguas en un día soleado.
Imaginate una manada de zombies mal disfrazada que te ataca desprevenida en la esquina de tu casa.
Imaginate caminando por la 9 de Julio y unos 100 nudistas dando un paseo en bici.
¿Qué pensarías? ¿Salís corriendo para el otro lado?, o ¿te unís al delirante evento?
Imaginate una manada de zombies mal disfrazada que te ataca desprevenida en la esquina de tu casa.
Imaginate caminando por la 9 de Julio y unos 100 nudistas dando un paseo en bici.
¿Qué pensarías? ¿Salís corriendo para el otro lado?, o ¿te unís al delirante evento?
Yo me prendo.
Nueva York, Londres, Madrid y ahora Buenos Aires, son unas de las grandes ciudades que participan de los flashmob. Lo mas interesante de todo es pensar los motivos que llevan a las personas a participar. Se me ocurren varias y muy contradictorias entre sí.
Podríamos llegar a pensar que es un evento donde la gente, frente la necesidad de ser visto, se presenta para formar parte de una noticia y entrar en los medios de comunicación. Pero, ¿es eso lo que sucede realmente?
Realizar un evento totalmente fuera de lo cotidiano demuestra un sentido diferente... salir de un estado normal para mostrar un lado creativo, donde uno es capaz de llevar sus sentidos a su máxima expresión...
Más que tratar de integrarnos en una sociedad donde lo útil es lo bueno, tratamos de escaparnos de ella. Buscamos lo absurdo y lo original como una escapatoria; la rutina nos vuelve monótonos y tenemos la necesidad de ser irracionales de vez en cuando.
¿Cual es tu motivo?




